Saturday, November 21, 2009

Jary Joan y los espíritus de la radio



Un coro de voces, que flotan por el aire, cantan:
And you know I'm fine,
But I hear those voices at night sometimes
They justify my claim

And the public don't dwell my transmission
Cause it wasn't televised
But, it was the turning point,
Oh what a lonely night

The song maker says, "It ain't so bad"
The dream maker's gonna make you mad
The spaceman says, "Everybody look down
It's all in your mind"

“Soy Janny Joan, la hija de la “Srta. Sakiyaki”, ese es el nombre artístico de mi madre, pero yo soy una mezcla de china con puertorriqueña. ¿Por qué no nos invadieron los chinos? Tendría un gato llamado Arigato, de nada sirve tenerlo aquí, soy boricua, pa’ que tú lo sepas. Uno de mis sueños, después de haber hecho tantos viajes, es que quiero que me entierren haciendo un “split” de bailarina. Nunca pude hacer el “split”, siempre fui gordita, en fin, nunca pude hacer el “split” y me encanta el ballet, adoro “El Cascanueces”, pero el “split” nunca lo pude hacer, así que pediré que me entierren en vez de pará, en “split”, no sé cómo cerrarán la caja, pero es mi voluntad, tendrán que ceder, después del velorio me pueden cremar, si les da mucho trabajo cerrar la caja.”
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“La Srta. Sakiyaki” llegó a Puerto Rico en el Circo de China y presentó un acto sublime ante la audiencia de Super Sábados y causó tanta sensación, que su ego se le hinchó como si le hubieran rellenado la boca con una papa caliente. Abandonó el circo y montó su propio espectáculo para hacer que los boricuas deliraran ante su acto. Sus piernas se abrían a todos los suelos, que pedían a gritos el “split”, ¡aquí “Srta. Sakiyaki”!, parecían gritar los pisos y superficies planas en donde muy bien la “Srta. Sakiyaki”, podía hacer su “split”.

Su split se hizó tan famoso, que terminó por rentarle un espacio a los Fonalledas en Plaza las Américas. Allí montó una plataforma y hizo el “split” de nueve a seis todos los días, menos los lunes que se los tomaba libre. Se quedó a vivir en Puerto Rico, y yo llegué. Hoy es 7 de noviembre, hoy es mi aniversario, el día que me di cuenta que estaba comiéndome la mierda, el día que descubrí que si este país es el más alegre del mundo, es porque olvida facilmente, olvida rápido, ¿defecto o defensa? No puedo contestar a ciencia cierta, me parece un método que cualquier freudiano envidiaría sobre una conciencia colectiva que olvida para seguir viviendo. Resiliencia. ¿Somos un pueblo resiliente? Eso está por verse, lo veremos en las reinvenciones y en el puertoricotrabaja.com, olvidaremos y haremos “click” ante la posibilidad de hacer algo nuevo en nuestras bellas caídas. ¡Celebremos como los “Pleneros de la Explosión” la dicha de olvidar facilmente! Re-invention, aunque suene a compilación de Michael Jackson, es el “wording” que debemos perseguir ante esta crisis, aferrese a este lenguaje positivo y le aseguro que todo lo vivido se olvidará en el futuro. Todo esto lo pensé leyendo mis “posts”. El valor que tienen es que los escribí yo, y pues me dio por preguntarme eso, ¿por qué dicen que somos el país más alegre del mundo? Porque queremos olvidar, que pasen las cosas rápido, pasar como pompas de jabón que se explotan en aire y se olvidan, pero su belleza flotando en el aire me sigue deslumbrando, una como un millón, son efímeras, pasajeras en forma de 100x35.

Elevándome tome esta ruta para algo bueno, no para una tragedia, de este camino nacieron rosas y las recogeré, aunque me sangren las manos. Yo hice bien, seguí la ruta, el camino abierto, lo que otras no se animaron a hacer, estoy llegando a donde quiero con mi culipandeo, nadie detiene a esta bestia, ahí viene Richie, viene vira’o. Nadie que me conozca lo sabe, pero he tenido que desistir, necesito contar mi secreto, callar las cosas duele, mejor cantarlas. Cuando no pienso pierdo la conexión en los aires de alguna canción que viaja por la radio, ondas, ondas, más que un cuerpo, somos ondas, voces que llegan desde todas partes, quien no lo sabe, está a salvo, a mi me extrañaba, pero empezaba a escucharlas y no sólo eso, me transportaba a aquel lugar, aquel parque siniestro y hermoso… nocturno a plena luz de mis pensamientos. Pude llegar sin invitación.

Ellos allí en aquella marcha y yo volando por los aires hacia un lugar donde estaba a salvo de aquella multitud. Marchas, caravanas, banderas, insignias, una isla, somos un isla, un trocito, un fragmentito de tierra flotando en el mar. Yo la vi cuando salí, es bien pequeñito. ¿Pero a quién le pertenece? ¿De dónde es? La Tierra es una gran isla fragmentada en grandes trozos, y a este Trocito ¿qué le pasó? ¿cómo fue que explotó? ¿podré llegar hasta el principio y conocer? No, nunca llegaba, caía de nuevo en Puerto Rico, en áquel fragmento de tierra, en el Parque de Agnobil. Ondas, concentración y muchos, muchos radios y antenas. Mi casa, osea, la casa de mi madre en Miramar, tenía el techo forrado de antenas de diferentes tamaños. Cuando mi madre murió hice lo que me dio la gana. Pensé que me libraría de ella, pero la volví a ver en el parque, la vi de lejos, todavía no he tenido el valor de saludarla. Ya habrá tiempo para eso. ¡Música! ¿Por qué no ponen música? El único problema es que cada vez que viajamos perdemos la memoria, se nos van olvidando las cosas, mi madre lo sabía, cada vez que hacía su espectáculo se iba, por eso disfrutaba mucho el acto.

Después de todo valió la pena quedarse aquí y no irse pa’ la China. Cultura de hombres y mujeres desmemoriados, no es casualidad, si la mitad de ellos viajan como lo hago yo, me pregunto: ¿a dónde van a olvidar sus miserias? Yo voy a Agnobil, se parece un poco a Puerto Rico, pero no es igual. Me imagino que viajaran a otras partes, a lugares dolorosos, pero olvidan, cuando regresan pierden la memoria, es el precio de olvidar facilmente. Ya no puedo tener los radios prendidos como antes… la crisis… y qué poco dinero me dejó mami, yo tan acostumbrada a vivir con lujos y extravagancias que sólo ella sabía que yo necesitaba. Madre, puedo verte, estás allá, en aquel mundo de muertos y semi-muertos que caminan y cantan por el parque.

Eso quería Madre, que me reinventara, que cambiara todo esto de la música por algo más normal, por favor, ¿ella pensaba que lo que ella hacía era normal? Ingenua, ¿será posible? En esta Isla, a leguas se nota el fracaso, lo sé porque me paso horas en la computadora observando otras culturas libres. Los descubrimientos más maravillosos de la ciencia fueron por culpa de errores de personas que creyeron en sus ideas. No, a nadie le cuento esto, porque pasaría como la más loca de las juanas, como la amiguita del marcianito, es rídiculo, pero ya puedo escuchar las burlas, sus inseguridades me inundan la mente y cuando se llena y no hay un sólo espacio de razón, ahí es que me voy y llegó en bicicleta al Parque de Agnobil. A ellos los dejo atrás, mi sangre también es oriental, por eso sé que mi mente siempre me llevará a lugares más lejos. Ese día se me llenó la mente de tantos pensamientos a la vez, la Roosevelt llena, las calles, escuché tantas protestas, canciones y coros, parecía un eterno “downloading”. Absorbí todo y llegué como una bestia, virá, encojoná, aturdida, desosegada, dispuesta a cantar. Sé que tendré que tomar una desición: ¿Agnobil o Puerto Rico? Podría regalar mis bienes como el doctor que le regaló las cuerdas de terreno a la gente de “Such is life”. “Vete, anda a otro mundo a cantar, resuelve tus temores y volverás” Se concentró de nuevo para no pensar en lo que le sugería el escritor omnisciente y explotó. Fue un grave y siniestro error, quizás un deseo demasiado intenso de llegar al otro lado… a Agnobil. Me mantuve conectada a su mente y escuché una explosión como un rayo, parecía como si un avión se hubiera estrellado. ¡Nos invaden los ovnis! ¡Peor que el World Trade Center! ¡Negligencia! ¡La Gulf explotó, craso el mantenimiento! Una mente privilegiada había explotado causando un fuego de 3 días sin parar, levantando a un genio negro en los aires, construyendo un túnel… el puente hacia el Parque de Agnobil.

La gente no paró de enviar fotos del Negro Aladino flotando por los aires, intoxicado de maldiciones, protestas y pensamientos boricuas acumulados en la mente de Janny Joan. Miré los cielos y en cada nube vi su pelo chino hebra por hebra saltando hasta llegar al terreno soñado donde crecen los árboles de melodías y cualquiera te saluda cantando. Una cama voladora salía de la nube negra imperiosa. Descendió del cielo y cayó en el mar flotando hacia una isla desconocida por muchos, pero muy amada por Janny Joan. Trocito carnavalero, agárrate, ¡y no te sueltes ni pa’l carajoooooo!

Un coro de voces, que flotan por el aire, cantan:
Invisible airwaves crackle with life
Bright antennae bristle with the energy
Emotional feedback on timeless wavelength
Bearing a gift beyond price, almost free

All this machinery making modern music
Can still be open-hearted.
Not so coldly charted
It's really just a question of your honesty, yeah,
Your honesty.
One likes to believe in the freedom of music,
But glittering prizes and endless compromises
Shatter the illusion of integrity.

4 comments:

guillermojpg said...

genial!!! no hay manera de hacerme seguidor de tu blog para saber tus nuevas cada tanto?
muah

Olga Mesmer said...

Jajaja!! Qué bueno que te gusta, cuquino!! Pues la única manera será enviándote emails cada vez que ponga un post. =) Guapo!!! Espero verte pronto! Extraño Madrid =)

Giacomo Big said...

Épico?!

Jescika said...

Te pasas y me encanta!!! Escribes fabuloso y tu sentido es GENIAL!!!

Besos muchachona!!!