CHARRERÍA INDEPENDIENTE, LITERARIA Y CURSI

Sunday, November 15, 2009

"El peso pluma"



Hundido en el hielo, muerto. Así terminó el afamado boxeador de todos los tiempos, la gloria boricua del deporte nacional, Felipe, “Pipo” Camacho, áquel que desfiló por la Baldority recibiendo saludos y banderas. ¡Pipo! ¡Pipo! Sí, Pipo Punch, si hasta un jugo le hicieron en su honor. Y cuántos niños dijeron que no a las drogas gracias a sus anuncios y sabios consejos. Las casas se abarrotaban los sábados de “pay per view”, y todas eran galardonadas de deliciosos entremeses de Sam’s y Cotsco, entre ‘round y round”, Medallas y neveritas de “foam”. Tú pones la mitad y yo pongo la otra, dile a tu hermano que lleve los dominos, hoy es la pelea de Pipo.

“De la Hoya”, el Chihuahua de Reynaldo, “El Rey”, Gónzalez, peso pluma, y bastantes que resultó tener, si es que su padre siempre lo supó, flotaba en la bañera de hielo, mientras, “La Reina”, como le decían en la disco, abrazaba el cuerpo de su adorado Felipe. Seguiré siendo el rey, Pipo, por ti, porque tú me hiciste, no te mueras, no te mueras, “De la Hoya”, perrito lindo, resiste, resiste. Cuando “La reina, Reynalda” ganó la medalla de bronce en los Panamericanos, las “transex” de la disco, no lo podían creer. Cabrona, ahora sí que se le dio, ya la veo desfilando por Bayamón, como la Dayanara , con poster y todo. Y su cara en todas las panaderías, ja, ja, ja, cerca de los salchichones. Una racha de logros en el aficionismo le allanó el camino hacia el boxeo profesional. “El Rey Gónzalez” había ganado el campeonato Mundial Juvenil celebrado en Lima. “El bayamonés repite la misma pelea en el Mundial de Montreal”. “El primer medallista de oro en el Campeonato Panamericano celebrado en Salinas. Bronce en los Juegos de la Buena Voluntad en San Petersburgo.” Un año después, a pesar del asesinato de Felipe “Pipo” Camacho, y del escándalo que la prensa denominó: “Boxeo Rosa”, se le proclamó campeón mundial welter de la OMB, al noquear en Alemania al ruso cubano, Héctor del Casals.
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¿Pipo? ¿Una de las glorias nacionales del boxeo, en una disco gay mamándoselo a esta perra? Pero.. ¿está loco? ¿y si lo mangan? Perdón, perdón, sigan ahí, que yo canto en lo que ustedes terminan. “And the Copa, Copa Cabana, music and fashion, were always the passion, at the copa”. No sé que hacer, pero darle masajes a boxeadores culi pelús, no es mi destino, y soy pato y musculoca y a mucha honra, pero reina de belleza tampoco es lo mío, y si… coño, además es un celebrity… ¡Qué me lo mame a mi también, coño! Oye vieja, dame de ese trozo, no abuses que el tipo está borracho. ¿Tú sabes quién es ese? Jajajajaja, ese mismo, El Pingo Camacho, cabrona, respeta que él es patrimonio nacional y… ¡Noooo! No le des más polvo, que él no usa drogas, bruta.

Rey trabajaba dando terapia física en la Ciudad Deportiva. Desde pequeño siempre había querido ser boxeador. Todos sus perros, desde que tenía cuatro años, tuvieron nombres de boxeadores. En su casa nadie lo tomaba en serio, mucho menos su padre, entrenador de boxeo, que aceptaba su “condición de gay”, con las muelas de atrás. Papi me marginó y ahora soy un simple masajista. Con este cuerpo y la agilidad que tengo para el oficio. Cabrón, si él me hubiera enseñado te juro que a muchos de esos boxeadores me los hubiera llevado a la lona mucho antes que tú.
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Pipo durmió como un rey entre sábanas de Martha Stuart y adornos de Marshalls, que para nada pegaban unos con los otros. Asustado empezó a recoger su ropa, hasta que se encuentró con la pintura del “Boxeador Rosa”. ¿Te gusta? La pinté yo solito. Las “queenas” dicen que es mi alter ego. Y a lo mejor aquí en este país no llegue ni al primer round en este deporte, pero en Rusia, ser mariquita no importa, mira lo famoso que es el cubano ruso este…Héctor del Casals. El tipo salió de Cuba, porque por poco lo matan los macharranes del oriente…¡como está el hipócrita por ahí! ¿no crees? Pipo desorientado le siguió la corriente. Oye, perdona, ¿cuál es tú nombre? Reynaldo. Tremendo, Reynaldo, ¿me pasas mis boxers? Mira, mariquita de oriente, no te vengas a hacer el desentendido conmigo, tú eres un bugarrón, anoche se lo mamaste a toda la discoteca y yo, “La reina”, te salvé de mamarselo a la “Luisfe”, la vieja esa que se viste de Judy Gordon, así que lo estuve consultando toda la mañana y ya sé lo que quiero a cambio de guardarte el secreto. Con todo el respeto, amigo, si quieres chavos, no tengo muchos, tú sabes lo mal que me va. No, si yo sé, que mucho anuncio de drogas, pero bien que te jartaste anoche y no fue de fruit punch. Mi carrera está en las últimas y no me puedo dar el lujo de este escándalo, bregate el caso, mami. Quiero ser boxeador y el mejor, como tú, quiero desfilar por las calles, salir en primera plana, leer los anuncios que me dediquen. Reynaldo se descuida y recibe un golpe que lo tira encima de la cama de leopardos. Me pegaste canto de cabrón, yo no soy la loca esa que tú te crees, yo he crecido entre boxeadores, este cuerpo me lo hice en el gimnacio yo solito, para llamar la atención de papi, y el muy cabrón lo único que me sabía decir era “Peso pluma, peso pluma”. Levitando, como un místico, impulsado por el nocaut de Reynaldo, Pipo cae frente al cuadro del Boxeador Rosa.

Pipo acepta el chantaje y lo enseña no sólo a boxear, sino a aparentar ante la sociedad. Una vez que Pipo cumple su palabra, Rey empieza a ganar peleas por aquí y por allá, hasta que consigue un nombre. Pasa el tiempo y le toca la pelea más grande de su vida, pelear con Pipo, su gran amor. Let’s get ready to the rumble! decía la noticia. Un nuevo rey destrona a Pipo. Reynaldo, “El Rey”, González se convierte en la nueva gloria del boxeo puertorriqueño. ¡Exclusivo! Pipo no consígue olvidar su fracaso. ¡Celos entre dos pesos pluma! Pipo, borracho como tuerca, desenmacara al “Rey del Nocaut”.

¿Qué es lo que te jode Pipo? ¿Que ya no eres nadie? ¿Que te escondiste toda tu vida y ahora que me descubres, te descubres a ti mismo? Ya tú no tienes nada, ni carrera, ni familia, ni a mi. No, no, cabrón, no te metas con “De la Hoya”, dámelo carajo, es un Chihuahua, es frágil, no, no, no, en la bañera con hielo, no. ¿Qué te pasa? ¿Te has dado cuenta del huevo que pusiste? ¿Verdad? ¿Y ahora? ¿Cómo regresas a la Isla del Encanto? Ya no te van a trepar en las tumba cocos. Y bueno, sí, te irán a ver al aereopuerto, los periodista, que no te van a dejar en paz. Boxeo de patos, es que ya lo estoy escuchando. A mi esto no me afecta tanto ¡y tú lo sabes! ¡Muérdelo “De la Hoya”! El perro lo muerde y Pipo lo lanza a la bañera de hielo. Pipo y el Rey forcejean mientras la puerta del baño no para de sonar, a lo lejos se escucha, en ruso, los resultados de la pelea, gana el boricua por decisión de los jueces.
“El era un chico, de cabellos de oro, yo le quería casi con locura, le fui tan fiel, como a nadie he sido, y jamás supe, que le ha sucedido, porque una tarde desde mi ventana, lo vi abrazado a un desconocido no sé quién era tal vez un viejo amigo, desde ese día nunca más lo he vuelto a ver” sonaba la canción tema del Boxeo Rosa. Boxeo Rosa, Boxeo Rosa, muchas veces Boxeo Rosa, por todas las pantallas del “pay per view”. Las amazónicas rusas desfilaban por el ring anunciando al ganador de la pelea, la audiencia gritaba ¡Rey, Rey, Rey, Rey!, también se escuchaba a los lejos, mezclados y retumbando entre las cuerdas del ring…¡Pipo, Pipo, Pipo!


Saturday, November 07, 2009

"Sun Maid Raisins": Otra noticia de Zimbabue


Después de una larga investigación, mi amante, el sexólogo Orlandi Valuta y yo habíamos descubierto que todo este tiempo lo que comíamos no eran pasas, si no más bien clítoris. Ningún otro ejecutivo de la Organización Mundial de Sexología había logrado semejante descubrimiento. Cuando entramos a aquella fábrica se quedó perplejo y sin decir una sola palabra. Lo único que hacía era respirar el aroma entorpecedor y embriagante de aquellos clítoris. Allí estaban miles de ellos amontonados, arrugados, indefensos, sin identidad, denominados en conjunto por el genérico nombre de pasas. Se preguntaba, cómo es posible y ahora que estoy frente a ellos, qué hago, cómo encuentro el tuyo, Naomi. La tarea era díficil, pero él llegó hasta allí decidido a encontrarlo y si en ese millón de pasas estaba mi clítoris, él lo buscaría hasta recuperarlo, porque estaba obsesionado conmigo. Y aunque en su cuerpo todavía se podía respirar infinidad de aromas de mujeres, como olores de incienso, yo fui el último aroma de Zimbabue que se impregnó en su piel.

Sabía que me amaba sólo a mí, pero me fastidiaba que él coleccionara miradas, gestos, recuerdos de vino tinto mezclado con crema batida de otras mujeres. Era innevitable ver su espalda llena de cicatrices trazadas por uñas de pasiones diferentes. Además, en sus ojos de lienzo llevaba dibujadas miles de siluetas esbeltas, redondas y cuadradas. Y cuánto había bailado con sus zapatos de Fred Astaire, en pistas de cinturas y caderas hasta la saciedad. Cuántas melodías clásicas había inventado en su espalda de cuerdas. Coreografías que nunca repitió, porque él era un experto en el Kamasutra, un sexólogo a domicilio que compartía todo ese tipo de conocimiento con las mujeres solteras y casadas que lo llamaban a su número, buscando satisfacción garantizada. Todas esas maravillas en el arte del amor, él las intentó conmigo. Pero nada me satisfacía. Intentó la pornografía, pues poseía una amplia colección de películas, que guardaba en un húmedo estuche, construido especialmente para que no perdieran la viscocidad. Incluso fabricó todo tipo de fantasias, como el día que se vistió de homosexual, para que yo lo recogiera en la calle. Compró falsas pinturas de Van Gogh, Picasso, Dalí, y las pegó por todo el piso, y en todas ellas me revolcó como pinceladas neuróticas y lo único que disfrutó del momento fue el sabor a madera del whiskey de mi piel. Nada me satisfacía. Y es que Orlandi Valuta no sospechaba la horrible mutilación que yo había sufrido cuando niña, porque me había hecho un implante falso, para despistar a mis amantes. Pero ya no aguantaba más la obsesión de Orlandi Valuta por complacerme y en una de esas noches de esmero, en las que él planificaba una orgía sadomasoquista, le conté la verdad. Maldita realidad para un sexólogo tan codiciado y eficiente. Con rabia metió los dedos en mi vagina, la rebuscó y tocó el implante. Y cuando sacó su mano, se tragó mi olor como un sabueso y desde ese momento no la lavó y juró no hacerlo hasta encontrar de nuevo mi clítoris. Por eso viajamos juntos hasta Africa buscando el último aroma de Zimbabue. Buscamos en hospitales, tribus y aldeas, y entre averiguaciones clandestinas dimos con las pistas que nos llevaron a aquella fábrica de pasas. Allí era donde iban a parar las horribles mutilaciones que le hacían a millones de niñas africanas.

Cada clítoris extirpado, lo depositaban con delicadeza en frascos de cristal, que trasladaban en cajas hasta un camión que tenía impreso la firma de Sun-Maid Raisins. Podíamos ver,por los cristales, aquellos clítoris frescos, listos para convertirse en pasas. Pero ya Orlandi Valuta había cerrado los ojos y con mucho terciopelo iba abriendo las cajitas de pasas, en un viaje oscuro, ¿dónde estará el tuyo Naomi? ¿dónde está? ¿lo encontraré? Mientras, sus manos temblaban ante el preludio de lo que sería un extásis interminable. Estaba embriagado, seducido, por tantos órganos, tantas pasas.

Oralandi, con la punta de sus dedos, tomó una y la colocó en la lengua. Cerró la boca y la apretó contra el paladar. Intoxicado de placer comenzó a coger las pasas por puñados, mientras en el piso se iban amontonando las diminutas cajas rojas. Las que se detuvo a saborear tuvieron suerte. Las que se comió, jamás pudieron vibrar, temblar y explotar en la lengua de Orlandi Valuta.

Sunday, October 18, 2009

Dosis de pilate cursi para los abdominales afectados



En estos momentos de cabronería nacional les dedico este fragmento de "La Libreta del Amor y los Santos". Parte de la serie de "Poemas cursis para la crisis", titulado y robado de uno de los libros de Pierre Menard, claro, actualizado un poco por mi y mi situación de persona, ente vivo que divaga por el país, las oficinas de gobierno y las redes, buscando la unidad y la paz mundial como toda una Miss Universe literaria, aquí los dejo con esta sobredosis, a tono con la belleza de amar lo prohibido, (como "Yara prohibida" y las tisheres de Calle 13). Les dejo con una nota de protesta, también de alivio, reconociendo la bella labor de los que alzaron la voz, caminaron, insultaron y postearon fotos en FaceBook. Dedicado a la estatua de John Lennon en Cuba y a Danny Rivera y la canción: "Yo quiero un pueblo que ría y que cante". Te ofrezco este oasis querido lector, para que te bañes en las aguas de mi amor y te entregues al bautismo de mi perdición y estupidez. El amor baña mis pies, no te resistas y ven a contar conmigo, que son 6 las verdades que tiene mi reino, tu reino, el Palacete de la entrega.


"Dosis de pilate cursi para los abdominales afectados" (Dedicado a mi nuevo amigo, "El Hijo del Capitán Trueno" ¡gracias por marchar a mi lado!)

Terminó el amor corto.
Vale más un amor largo como los libros del Quijote y Harry Potter
Mucho más niño, más cerca al ídolo, a la plenitud y la belleza
De una sensibilidad más hermosa que el pasado
Un amor que deslumbre con su tontería, desfachatez y coquetería
De manos fuertes y ojos fijos como paloma de Oriente, de ruiseñor cantor de sonetos o chiringas
Amor de autocine y discoteca
Socialmente inteligente, cesanteado de insignias, colores o supersticiones
Llevando el logo del corazón en su bandera, como un arete de libertad perforada en un espacio más grande que el de una tela
Sin escudos, sólo carne en movimiento
Espíritu chocarrero que se baña en la espuma del Mar Negro y espeso de un "Cocoband" de la Gran Popeya
Sin mirar atrás, atrapando cada momento imposible
Imposible es el amor más posible
Échale ketchup a esa papita, y marcha conmigo, amor mío

Sunday, August 30, 2009

when you were young - a killers cover



"When you were young o un monólogo incestuoso" Fragmento del musical "El Cantar de los Cantares" by Nydia Antonia Russe


El puto cd de The Killers, me está jodiendo la existencia. Cambiando canales vi a Brandon Flower cantando y ¡blink! ¡blink! Amor a primera vista. ¡Qué charro! Pues sí, pero realmente era amor al primer oído, porque era su voz la que me recordaba a Molly Ringwald, Judd Nelson, a mi hermano y a él. Fue automático. Aquel día que quería entrar rápido a la oficina, marque la clave de la puerta, la abrí a lo loco y me choqué con él. Quizás sonaría más mágico, si lo contará, Luce López-Baralt, porque este rollo de la mirada y el espejo del alma…eso es… Ese fue el error mirarlo a los ojos. Se parece a mi hermano, coño, te digo que no son cosas mías. Ese mismo día me fui a buscar el albúm de las fotos viejas y encontré aquella de high school que salía mi hermano con su pelito largo con ricitos atrás bien ochentoso. Él tiene el mismo color de piel y nació el mismo día, el 21 de marzo de 1979. ¡Auxilio! Estas películas de códigos davincis me están afectando, el internet y también el chat. Pero el colmo, el colmo fue cuando me dijo que estaba jarto de vivir. ¡Ja! Los aries, los aries…¡Dios mío, pero si papi lleva 40 años casado con mami! ¿Qué carajo le pasó a mi hermano? ¿Demasiado pac-man en los ochenta? No, y más charra y en crack estoy yo, que me pongo a creer en los niños índigos y me pongo a justificar las acciones de mi hermano con la telepatía, los super poderes y los niños azules. Es que estoy del carajo, le escribí un cuento a ese muchacho, para motivarlo a saltar, a caerse. ¿Pero eso no fue lo mismo que hizo Mel Gibson, con el tipo del edificio, en Lethal Weapon 1? Bueno, pues eso, que me hubiera gustado rescatar a mi hermano del putero de oficina que tenía en Santurce, y haberle dicho… ¡mira, pendejo, deja la depresión, vente, vámonos, tú serás Thelma y yo Louis, vámonos en el BMW, booster, rooster, ja, ja, ultra charro! Escúchame bien, Bernardo, bajo ningún pretexto me vuelvas a tocar los que no tengo, porque te juro, te juro que te busco en un convertible verde y retro, para que saltemos juntos. Dame la mano y vámonos a estrellar torres gemelas…¡Aguántate y no te sueltes ni, pa’l carajoooohhhhh!

Monday, August 17, 2009

Ya salió a la venta Soberanía 6 dedos

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"Es vulgar el hábito que tiene la gente hoy en día de preguntarle a uno, después que uno le ha dado una idea, sobre si uno es serio o no. Nada es serio, excepto la pasión". "Una mujer sin importancia" by Oscar Wilde...Visita mi página web si necesitas de mis bellos servicios...http://web.mac.com/nrusse

Wednesday, April 01, 2009

Cádaver mmm, exquisito y andino 4

Andinas Tupac
Maravillosa llama que vuela, ¿sería mucho pedir que hablaras? Angustiada te siento, como si dejaras atrás a alguien que amas más que a tus alas. “Me llamo María, María Félix, y he dejado atrás a la mujer más Hermosa del Machu Picchu: Andina Tupac. Debe estar llorando inmensidades, porque no me encuentra. Mira que nublado está el cielo.

En Tibes como en Amautaytambo, las nubes no paran de llover. El tiempo, como la vida, se ha desdoblado. Por un lado corre triste pero libre el amor en las alturas de los Andes; por las costas del Caribe la Marita no logra comprender que el calor no es un llamado a la rin razón, sino un ruego para alcanzar ese canto de Guerra que acaba con la opresión del cuerpo. En el Caribe el amore s incontenible como las renas de sus playas.

Llama mía, me muero del hambre, ¿sería possible que aterricemos y nos comamos un cuy? ¡Ay sí, a la varita! Recuerda que no soy tu llama, soy de Andina Tupac y te traje desde los Andes hasta el Caribe, porque me emocionó tu canto.

FIN

Arequipa

Monday, March 23, 2009

Cadáver mmmm, exquisito y andino 2


Tupac Andina, originally uploaded by nrusse.



¿Escuchaste eso María Félix? Hay un incrédulo por las Alturas que piensa que los incas tienen algo que ver con esto. ¿Pero dónde está? Aterricemos y escuchemos más de cerca, llama mía, ¡Marita, para el vuelo! ¿Lo escuchas?

Marita no pierde el tiempo en escuchar las voces de los mortales: Marita prefiere escuchar para sus adentros y luego de escuchar, sentir, pues, ¿para qué tanto volar y preguntar si no siente lo que ve y no ve lo que siente?

“Lo esencial es invisible a los ojos”. El principito inca recoge al conejito en peligro de extinsión abrumado de tanta realidad. Una bruja mestiza, que solo quiere tomarse fotos con su cámara digital, lo asusta y corre a esconderse detrás de los árboles, en donde tropieza con la María Félix, que se dispone a realizar el rito del "Agua de las Alturas" en el circuito de Fuentes que los Incas construyeron para irrigar sus tierras y sus almas. El agua con la coca y los cuentos se convierte en fuego para los ojos y elixir revitalizador para las manos. El agua, como las piedras, se ve y se siente y así, solo así, nos comunicamos con eso que no vemos: lo eterno.



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